
En los últimos días hemos podido ver algunas voces que apuntaban a un hecho casi apocalíptico en nuestro país: el Estrecho de Gibraltar está «a punto de desaparecer«, provocando la unión de dos continentes. La imagen en este caso es bastante poderosa: el Mediterráneo convirtiéndose en un lago salado o desapareciendo por completo ante nuestros ojos porque se cortaría su aporte de agua. Sin embargo, cuando los geólogos dicen «pronto», no se refieren a la próxima semana.
La realidad. Esta nueva ola de miedo por este hecho surge como consecuencia de una publicación en la revista Geología lo cual sin duda es fascinante. En este caso, los geólogos han utilizado la capacidad de las supercomputadoras y Modelos geodinámicos 3D ver que bajo Gibraltar hay un zona de subducción que ahora mismo está ‘dormida’ y podría despertar en cualquier momento.
El estudio, liderado por João C. Duarte junto con investigadores de la Universidad de Mainz, aborda uno de los grandes debates de la tectónica de placas: ¿está muerta la zona de subducción de Gibraltar?
El descubrimiento. Durante años la ciencia ha señalado que el hundimiento de la litosfera oceánica bajo el Arco de Gibraltar se había detenido. Sin embargo, los autores han aplicado nuevas técnicas de simulación por ordenador con el modelo 3D ‘gravity-driven’ para poder reproducir la evolución que seguirá el Mediterráneo occidental donde se sitúa este estrecho.
Esto es algo fundamental, ya que los modelos antiguos nos tenían bastante limitados, pero con la tecnología se pueden ver los procesos a lo largo de millones de años. El resultado de lo visto es bastante claro: la subducción no está muerta, sino que se encuentra en un período de «reposo» o «silencio». Aunque la modelo cree que en algún momento esto es algo que se volverá a activar o desbloquear.
El futuro del Atlántico. Algo que hay que tener claro es que los océanos no son estáticos, sino que siguen lo que se conoce como Ciclo de Wilson. Según este modelo, el Atlántico es un océano joven que se está expandiendo ahora mismo.
Pero como todo en esta vida, está condenado a morir, tal como ocurrió en el pasado con el océano Tetis, que es el antepasado del mar Mediterráneo. Sin embargo, para que esto ocurra es necesario activar zonas de subducción donde una placa tectónica se hunde debajo de otra.
rompiendo platos. El problema es que romper una placa tectónica para iniciar este proceso de subducción es mecánicamente muy difícil. La solución que propone este equipo es que esta zona ya existe en el Mediterráneo, y su efecto se extenderá hacia el oeste, cruzando el Estrecho e invadiendo el Atlántico.
Esto es algo que daría lugar a algo llamado ‘Anillo de Fuego Atlántico’, análogo al famoso cinturón del pacíficocaracterizado por volcanes y terremotos.
¿Cuándo ocurrirá esto? Aquí es donde entra el importante matiz que hay que tener en cuenta cuando hablamos de que algo en geología sucederá «pronto». Según esta simulación, la actual fase de inactividad durará todavía algún tiempo. Pero no son unos días, sino que la propagación de la subducción hacia el Atlántico ganará fuerza en 20 millones de años y el desarrollo del nuevo sistema de subducción puede retrasarse hasta 50 millones de años.
Decir que el Estrecho está “a punto de desaparecer” basándose en este estudio es como decir que el Sol está a punto de apagarse porque le queda “sólo” combustible. 5 mil millones de años. Es cierto en la escala del universo, pero irrelevante para nuestra vida diaria.
Por qué es importante. Más allá del tiempo que llevará que esto ocurra, este modelo demuestra cómo las zonas de subducción pueden migrar desde océanos moribundos como el Mediterráneo a océanos en expansión como el Atlántico, lo que nos ayuda a comprender cómo se ha formado la Tierra a lo largo de su historia.
Imágenes | Malcolm Ketteridge
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