Como dice José Manuel Marroquín en su poema La Perrilla, “toda previsión humana es débil, porque muchas veces sale lo que no se espera”. Pues contra todo pronóstico, el presidente Gustavo Petro, con el Decreto 1469, emitido el 29 de diciembre, reajustó Salario mínimo legal Líquido mensual para 2026 23,8%. máximo desde 1993, que fue del 25%, muy por encima del rango en el que oscilaban las propuestas de los empleadores del 7,21% y el 16% de la Confederación de Trabajadores. En su momento, se destacó que el presidente Petro afirmó que » salario mínimo vital Debe ser un salario digno conocidonos permite vivir con dignidad, no sólo sobrevivir”.
El salario mínimo para 2026 se fija en $1.7746.882, más un subsidio de transporte de $253.118, para un total consolidado de $2.000.000. Sin embargo, cuando se suman los pagos que debe realizar el empleador por concepto de seguro social y prestaciones sociales, aumenta a $2,975,614.
La Ley 278 es exhaustiva al establecer los parámetros a tener en cuenta para determinar el ajuste y monto salario minimo legal: inflación causado por el reporto DÍASinflación proyectado Banco de la República para el próximo año, la productividad laboral según cifra proporcionada por el DANE, el aporte porcentual de los ingresos al ingreso nacional y el crecimiento del PIB, según última cifra certificada por el DANE.
Por supuesto, el salario mínimo debe aumentar, al menos, en consonancia con la inflación inducida, para evitar una pérdida de poder adquisitivo. Pero su aumento real es sostenible sólo cuando está respaldado por un aumento de la productividad laboral. Intentar resolver los problemas estructurales de pobreza y desigualdad únicamente a través de aumentos salariales significa ignorar las limitaciones del mercado laboral colombiano y la alta proporción de trabajadores que no ganan ni siquiera el salario mínimo.
Además, no podemos perder de vista la interconexión del impacto de la adaptación. salario minimo legalya que existen muchas variables que están ligadas e indexadas a él. A modo de ejemplo, citemos algunos casos: aportes de aprendiz al SENA, multas de tránsito, SOAT, aportes obligatorios a la seguridad social (salud, pensión, riesgos profesionales), gastos notariales, alquileres, peajes en todo el país, así como matrículas de colegios, colegios y universidades. Un caso que está llamando mucho la atención es su devastador efecto en el costo de la vivienda social (VIS), que pasará de $192.172.500 a $235.829.070. Es decir, los usuarios de viviendas sociales, que no son precisamente los más ricos, tendrán que pedir prestado otros 46 millones de dólares para hacerse con una de ellas (!).
Como efecto secundario de esta estúpida medida, acabará alimentando la inflación, que se niega a ceder y se mantiene por encima del 5%, alejándose en lugar de acercarse meta de inflación Banco de la República del 3%, lo que llevó a su Junta Directiva, pese a las presiones del Gobierno en sentido contrario, a mantener la tasa de interés de intervención en 9,25%. Además, el consejo de administración del banco emisor podría verse obligado a aumentarlo, lo que, por supuesto, encarecería el préstamo. No debemos perder de vista eso. La inflación es el impuesto más regresivo, el que afecta más a los más vulnerables, por lo que esto aumenta desproporcionadamente salario minimo legal Simula dar con una mano al perceptor lo que éste agarra con la otra. Metafóricamente, a los que ganan un salario mínimo se les aumenta el tamaño de las cucharas mientras que su ingesta diaria disminuye.
Incluso el propio Gobierno Nacional, que es el mayor empresario del país, acaba de pegarse un tiro en el pie, porque por cada punto porcentual del aumento decretado del salario mínimo legal, incurre en un costo adicional, que debe ser financiado con cargo al presupuesto general de la nación, por un monto de 400.000 millones de dólares. El costo fiscal de este aumento desproporcionado del salario mínimo será de más de $9 mil millones. Y esto en momentos en que el propio Gobierno cita «limitaciones de caja del Tesoro General de la Nación» como un motivo muy fuerte para declarar la emergencia económica y social mediante el Decreto 1390 del 22 de diciembre de 2025, con sólo una semana de diferencia.
Por las consideraciones antes expuestas, quiero decir que comparto plenamente el pronunciamiento exacto de la Presidencia de la Asociación de Facultades de Economía de Colombia (AFADECO) y coincido con él en que, en las circunstancias actuales y advertidos de las consecuencias que pueden derivarse de una decisión que consideramos absurda y motivada más por razones políticas que por un rigor técnico que se enfrenta con rigor neutral, no está en contradicción con la misma. Los principios de disciplina ampliamente aceptados no protegen a los trabajadores, sino que los exponen.» Está bien dicho que Podemos olvidarnos de la economía y sus fundamentos, ¡pero la economía nunca se olvida de nosotros!
Amylcar Acosta