





La Policía Nacional capturó en flagrancia a un ciudadano en el Valle del Cauca por el delito de tráfico de vida silvestre, recuperando 17 ranas, cuya especie se ha visto amenazada por su principal depredador: el hombre. Esto es el diablito o rana kiki, que está desapareciendo del suroeste del país y del noroeste del vecino Ecuador.
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Captan a hombre en Yumbo con 17 ranas diablas. Foto:policia metropolitana de cali
Su hábitat natural, bosque submontano húmedo subtropical o tropical, ha sido seriamente impactado por el tráfico ilegal y el daño al medio ambiente.
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la incautación
Los hechos se registraron mediante tareas de patrullaje, registro y control preventivo, en la colonia Bolívar, una de las colonias más tradicionales y céntricas del municipio de Yumbo, donde tiene jurisdicción la Policía Metropolitana de Cali.
Según la Policía, los uniformados requirieron a un hombre que viajaba en una motocicleta.
Captan a hombre en Yumbo con 17 ranas diablas. Foto:policia metropolitana de cali
“Durante la búsqueda se encontró a esta persona una bolsa de plástico de color negro. En su interior se encontraban 17 frascos transparentes, cada uno con una pequeña ranita de la especie Oophaga sylvatica», dijeron en la policía. Cada botella cabe en la palma de tu mano.
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Ataque contra la biodiversidad
«Esta especie de anfibio endémico está estrictamente protegida y catalogada como en peligro de extinción, lo que convierte su comercialización y transporte en un grave ataque contra la biodiversidad de la región», fue parte del informe.
Capturan a hombre con 17 ranas en tráfico ilegal de vida silvestre. Foto:policia metropolitana de cali
El capturado quedó a disposición de la autoridad competente para su respectivo procesamiento por el delito de aprovechamiento ilícito de recursos naturales renovables.
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Los ejemplares rescatados fueron entregados a la autoridad ambiental correspondiente para su evaluación veterinaria, atención y posterior retorno a su hábitat natural. En este caso interviene la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca, como autoridad ambiental del departamento.
El mercado ilícito que pone en riesgo a estas especies
Según expertos, sus llamativos y vibrantes colores, su poderoso veneno y su diminuto tamaño han convertido a las ranas endémicas del Pacífico colombiano, como el diablito, en una de las principales víctimas del tráfico ilegal de vida silvestre.
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Más que un ser vivo y sintiente, las ranas se han convertido en un objeto o mercancía de lujo deseado por sus colores, especialmente por europeos, americanos y también en países de Centro y Sudamérica, como Brasil.
Ranas venenosas, en riesgo de extinción. Foto:Secretaría de Medio Ambiente de Bogotá
Estas especies de anfibios corren grave peligro ya que son buscadas por explotadores de vida silvestre que pagan grandes sumas de dinero, sin importarles el daño que causan a la biodiversidad.
Según la Policía Metropolitana de Cali, cada una de estas ranas, al igual que las 17 incautadas en Yumbo, se pueden vender en alrededor de 3 millones de pesos.
El tráfico de vida silvestre es un delito en Colombia; las multas por este tipo de acciones pueden ser millonarias, superando los 3 mil 600 millones de pesos.
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Este tipo de ranas son compradas por traficantes campesinos e indígenas por costos que pueden oscilar entre los 3.000 y 10.000 pesos para ser llevadas a mercados clandestinos extranjeros donde la ganancia supera los 350 o más de 500 dólares.
En los Parques Nacionales Naturales de Colombia han estado emitiendo alertas a las autoridades para evitar el tráfico de estos animales.
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La rana Kiki es conocida como rana dardo venenoso y su nombre científico es Oophaga sylvatica.
Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), la rana dardo venenoso de Lehmann también se encuentra en peligro crítico de extinción. La población de ranas arlequín ha ido disminuyendo significativamente.
CAROLINA BOHÓRQUEZ
Corresponsal de EL TIEMPO
Cali
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Las autoridades advirtieron sobre los riesgos. Foto: