Caracas — En un giro político sin precedentes para Venezuela, el vicepresidente ejecutivo Delcy Eloína Rodríguez Gómez fue designado presidente interino del país tras la captura del presidente Nicolás Maduro por fuerzas militares de Estados Unidos en una operación que se produjo en la madrugada del 3 de enero de 2026 en Caracas y otras zonas estratégicas del país.
La decisión fue tomada por el Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ)lo que en un comunicado oficial determinó que Rodríguez debía asumir inmediatamente las funciones y facultades del Ejecutivo para garantizar la continuidad administrativa del Estado y la defensa integral de la nación ante la ausencia forzada de Maduro.
Capturar contexto
El presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Floresfueron detenidos durante una operación militar relámpago liderada por fuerzas especiales de Estados Unidos, quienes luego trasladaron a la pareja a Nueva York para enfrentar cargos federales relacionados con narcoterrorismo y corrupción. El Gobierno venezolano calificó la operación como un “secuestro ilegal e ilegítimo” y exigió pruebas de vida del presidente y su esposa.
Decisión judicial y papel de Delcy Rodríguez
Según lo estipulado por el TSJ, Rodríguez –vicepresidente desde 2018 y figura importante del oficialismo chavistaasumió la presidencia encargadolo que implica ejercer temporalmente las atribuciones del cargo en “ausencia forzosa del Presidente de la República”. Se notificó inmediatamente a las autoridades judiciales y militares para garantizar que no hubiera ningún vacío de poder en la estructura estatal.
Rodríguez es una figura muy conocida de la política venezolana: abogado de formación, exministro de Asuntos Exteriores y uno de los aliados más cercanos de Maduro durante años, con una larga trayectoria dentro del movimiento chavista. Su nombramiento marca un hecho histórico: se convierte en la primera mujer al frente del Ejecutivo venezolano, aunque en un contexto de enorme incertidumbre interna y presión internacional.
Reacciones internas y externas.
La situación política en Venezuela generó respuestas dispares a nivel regional y global. Algunas naciones latinoamericanas como Brasil, Chile, Colombia, España, México y Uruguay Rechazaron cualquier intento de controlar Venezuela tras la captura de Maduro, mientras destacados empresarios políticos pidieron que el futuro del país lo decidan sus ciudadanos a través de procesos democráticos.
Mientras tanto, desde Washington, declaraciones públicas del presidente estadounidense sugirieron que Rodríguez podría cooperar con las autoridades estadounidenses en una transición, aunque la propia Rodríguez ha emitido discursos condenando la intervención estadounidense y reafirmando que Maduro sigue siendo el presidente legítimo de Venezuela a falta de pruebas de vida.
Implicaciones y perspectivas
Analistas políticos señalan que el nombramiento de Rodríguez como presidente interino profundiza el escenario de incertidumbre en Venezuela, donde las tensiones entre el poder judicial, la cúpula militar, la oposición y los actores internacionales complican cualquier previsión de estabilidad política. La situación abre el debate sobre la legitimidad de la autoridad en ejercicio y la forma en que se producirá una posible transición democrática en el país.
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