El Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric) confirmó el asesinato del guardia indígena Eduardo Campo Chá, quien había resultado gravemente herido en un ataque, al parecer por un grupo armado, en la zona de Tierradentro, entre Cauca y Huila.
El guardia indígena asesinado fue Eduardo Campo Chá. Foto:Archivo privado, redes sociales.
Según las autoridades, el pasado martes 25 de noviembre, Campo Chá regresaba de una reunión comunitaria en el territorio de Mariana Mandiguga, cuando dos hombres lo interceptaron y le dispararon mientras viajaba en una motocicleta.
Aunque fue auxiliado por la comunidad y rápidamente trasladado por los Bomberos de la región a un centro asistencial, falleció pocas horas después debido a la gravedad de sus heridas.
Cric culpa a la estructura de ‘Dagoberto Ramos’
El Cric atribuyó el crimen a la estructura armada ‘Dagoberto Ramos’, que días atrás había declarado como objetivo militar a coordinadores y miembros de la guardia indígena.
En la organización expresaron profundo dolor, indignación y firmeza política”, señalando que este asesinato constituye la materialización de amenazas denunciadas anteriormente.
Disidentes en el Cauca. Foto:AFP
La organización recordó que viene alertando sobre un grave escenario de riesgo y acoso contra sus comunidades, especialmente contra la Guardia Indígena, un cuerpo civil y desarmado con funciones humanitarias y de control territorial.
La organización destacó que Campo Chá no murió “por estar en medio del conflicto”, sino en cumplimiento del mandato comunitario de protección territorial.
Rechazo a asesinato y advertencias sobre el riesgo en los territorios
El Cric rechazó categóricamente el crimen, asegurando que las estructuras armadas que han amenazado a la Guardia buscan sembrar el terror y quebrar la autonomía de los pueblos indígenas. Añadió que estas advertencias ya habían sido planteadas ante autoridades nacionales e internacionales.
Reiteraron demandas inmediatas, incluida la prohibición del reclutamiento de menores, evitar enfrentamientos en zonas habitadas y la salida de todos los actores armados de los territorios ancestrales.
Disidentes de las FARC. Foto:Archivo EL TIEMPO
El comunicado también llamó a acciones inmediatas para detener la escalada del conflicto en el Cauca, medidas de protección colectiva, corredores humanitarios bajo la coordinación de autoridades tradicionales, presencia permanente de organismos garantes del Derecho Internacional Humanitario y la investigación del asesinato de Campo Chá y otros crímenes recientes.
Asimismo, solicitaron garantías para que la Guardia Indígena continúe ejerciendo sus funciones de control territorial sin riesgo de exterminio.
Autoridades confirman el ataque y abren una investigación
El comandante del Departamento de Policía del Huila, coronel Carlos Eduardo Téllez, indicó que permanecen abiertas varias hipótesis sobre el ataque y que se realizan verificaciones para esclarecer los motivos del ataque, que inicialmente se produjo cuando el guardia había resultado gravemente herido.
El representante a la Cámara del Cauca Ermes Pete Vivas también confirmó el asesinato e informó que Campo Chá fue interceptado cuando tomaba la ruta obligatoria entre Páez e Inzá a su paso por La Plata, donde dos hombres armados le dispararon al menos siete veces. Criticó el silencio institucional ante la ola de violencia que afecta a las comunidades Nasa.
El Cric y la guardia indígena de la zona anunciaron la activación de planes de control territorial y procedimientos espirituales para proteger la vida de sus comunitarios, advirtiendo que estos hechos ponen en riesgo a quienes realizan labores de defensa comunitaria.
MICHEL ROMOLEROUX
Especial para EL TIEMPO
Popayán
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