La madrugada del 30 de diciembre el municipio de Anorí se sumió en luto y la indignación tras el feminicidio de Kelly Echeverry.
La joven fue brutalmente asesinada en plena vía pública, presuntamente por su pareja sentimental, en un hecho que ha estado marcado no sólo por la brutalidad del ataque, sino por la pasividad de los testigos que presenciaron la escena.
Según versiones de la comunidad, la joven caminaba por las calles de este municipio del Noreste antioqueño cuando fue atacada con un cuchillo por un hombre, quien sería Ferney Blandón, pareja de la mujer.
Víctima de feminicidio Foto:Notí Nordeste Informa
Según trascendió, el atacante la agredió violentamente hasta quitarle la vida..
La brutalidad del ataque quedó registrada en un vídeo, en el que se puede ver a un hombre vestido con gorra roja, yin azul y camisa negra encima de la mujer, atacándola repetidamente con un cuchillo hasta que ella huyó del lugar.
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Mientras ocurría el crimen, videos de seguridad y grabaciones de ciudadanos captaron una realidad inquietante: peatones y motociclistas pasaban por el lugar sin intervenir.
Algunos decidieron grabar con sus celulares, pero pocos activaron rutas de ayuda inmediata.
Según medios locales, el presunto autor ya fue capturado, pero la Policía de Antioquia aún no confirma el hecho.
El duro reproche de la Administración Municipal
Anori Foto:Oficina del Alcalde de Anori
Ante la gravedad de los hechos, el alcalde de Añorí, Gustavo Alfredo Silva, emitió un comunicado oficial en el que expresó un contundente rechazo, señalando que este delito es una “deuda moral” de todo el Estado y la sociedad.
“Desde la Alcaldía de Anorí expresamos nuestro profundo dolor, nuestra indignación y nuestro absoluto rechazo. Este hecho nos golpea como sociedad y nos recuerda con dureza que la violencia contra las mujeres sigue quitando vidas y sueños. No fue un accidente, fue violencia, fue indiferencia, fue feminicidio«, dijo el presidente.
La administración fue enfática al señalar que no hay justificación para los malos tratos y que la muerte de una mujer «por el simple hecho de ser mujer» es un acto intolerable que exige justicia inmediata.
Un llamado a la corresponsabilidad social
Según testigos, Sepúlveda habría contagiado una enfermedad a la víctima. Foto:EL TIEMPO
El caso ha reabierto el debate sobre la omisión de socorro en Colombia. La ley es clara: no ayudar a una persona en peligro, cuando no existe un riesgo grave para el socorrista, puede tener implicaciones legales. Sin embargo, para la Alcaldía de Añorí el problema trasciende lo legal y toca lo ético..
«Nada devolverá la vida que nos quitaron, pero sí tenemos el deber de honrarla con verdad y justicia. Anorí no puede volver a vivir una tragedia como esta», concluyó Silva, enviando un mensaje de solidaridad a los familiares y amigos de Kelly.