

El departamento de Antioquia atraviesa un inicio de año violento.
En menos de 48 horas, dos hechos de extrema violencia han puesto en jaque la estrategia de seguridad regional.
Mientras que en el Oriente antioqueño se reporta una masacre de tres personas y sus cuerpos en estado de descomposición; En el Nordeste, un doble homicidio con signos de tortura confirma la ferocidad con la que los grupos armados se disputan el control del territorio.
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Bumblebee: El horror escondido en Los Rastrojos
La tranquilidad del pueblo de Los Rastrojos, a una hora del casco urbano de Abejorral, se vio rota la tarde del sábado cuando La comunidad encontró tres cadáveres con evidentes signos de violencia.
El hallazgo, confirmado por la Alcaldía y la Policía de Antioquia, revela una escena macabra: los cuerpos se encuentran en alto estado de descomposición, lo que hace pensar que el crimen ocurrió días atrás.
Las víctimas identificadas como Edwin Danilo Rivera, 34 años; Edwin Rivera Flores, 29 años (primo de Danilo) y Giovanni Vargas.
La Corporación para la Paz y el Desarrollo Social (Corpades) lanzó una dura crítica a las autoridades, señalando que este hecho es la crónica de una tragedia anunciada. «Nuestras alertas eran ciertas y no fueron atendidas», afirmó la organización, sugiriendo incluso que el número de víctimas podría ser mayor y denunciando un supuesto intento de las autoridades de minimizar la crisis de derechos humanos en la zona.
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Remedios: Justicia y control territorial
Junto a la tragedia en el Oriente, el Noreste de Antioquia reportó otro hecho impactante. La madrugada del 9 de enero de 2026, dos hombres fueron encontrados asesinados en la vereda Martana, en la vía que conecta Remedios con Yondó.
Una de las víctimas es Javier Alcides Londoño Barrera, un comerciante de oro de 42 años residente en Segovia. quien había desaparecido el 7 de enero.
La segunda víctima aún no está identificada, pero el informe de la policía judicial describe un escenario de extrema crueldad: el cuerpo presentaba ausencia bilateral de pezones y graves laceraciones abdominales. signos claros de tortura antes de la ejecución.
El mapa de la guerra en el Nordeste: Las autoridades judiciales vinculan este doble crimen con la lucha entre tres estructuras por el control de las rutas de minería ilegal y narcotráfico:
Clan del Golfo (Subestructura Jorge Iván Arboleda Garcés).
ELN (Frente José Antonio Galán).
Disidentes de las FARC (GAO-R E4).
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Investigaciones en curso
En ambos casos se han desplegado unidades de la Sijín y del Ejército Nacional para realizar acciones urgentes. En Abejorral, el equipo especializado busca determinar si las víctimas fueron asesinadas en el lugar del hallazgo o si la acera fue utilizada como ‘área de depósito’ de cadáveres.
En Remedios, la falta de cámaras de seguridad y el silencio de los testigos por temor a represalias dificultan la identificación de los responsables.
Antioquia cierra esta semana con un panorama sombrío, donde la violencia rural parece desbordar la capacidad de respuesta institucional y las organizaciones sociales exigen acciones urgentes para frenar la escalada del conflicto.
Documental de la periodista Jineth Bedoya. Foto:
Editorial EL TIEMPO