
Durante siglos los romanos se dedicaron a expandirse por Europa y el norte de África, apoderándose del Mediterráneo y tejiendo una amplia red que se extendía desde el valle del Nilo hasta Gran Bretaña. Un mundo vasto en el que su huella sigue presente hoy, más de un milenio y medio después. Sin embargo, pocos lugares pueden presumir de conservar un vestigio como el que se alza en Galicia desde el siglo III d.C. Allí, en Lugo, queda una pared aparentemente inmune al paso del tiempo que continúa con un aspecto no muy diferente al que vieron los legionarios en su día.
Eso lo convierte en un tesoro único.
Un magnetismo que no se apaga. En un mundo en el que manda la inmediatez y en el que las crónicas quedan desfasadas a las pocas horas de ser publicadas (la guerra de Irán deja un buen ejemplo), el muro de Lugo es una rara avis. Fue construido hace casi 2.000 años, entre Siglos III y IV de nuestra era, y ha sido avalado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad por más de un cuarto de siglo. Sin embargo, a pesar de su larga historia y su enorme popularidad, la fortificación seguirá siendo noticia en 2026.
Viene una búsqueda rápida para comprobarlo. Noticias, informes, guías…todo sobre un monumento de casi veinte siglos de antigüedad y todo firmado en los últimos meses. El interés por la muralla de Lugo no decae. Al igual que no lo hacen otras grandes construcciones heredadas de los romanos o de las civilizaciones precolombinas.
¿Cuál es la razón? Que la muralla romana de Lugo es única. Y no lo decimos de forma amable, elogiosa ni con el propósito de ensalzar sus virtudes. No. Su autenticidad es objetiva y está reconocida por la propia UNESCO, que en el año 2000 lo incluyo en su lista del Patrimonio Mundial y sus beneficios aún se destacan hoy.
Los técnicos de la ONU destacan su «excepcional valor universal» y recuerdan por qué se trata de una pieza tan singular: «Constituye el ejemplo más completo y mejor conservado de arquitectura militar romana del Imperio Occidental […]. «Representa el mejor ejemplo de fortificaciones militares tardorromanas.»
«A pesar de las obras de rehabilitación realizadas, las murallas conservan su trazado original y elementos constructivos propios de su función defensiva, con murallas, almenas, torres, fortificaciones, puertas y escaleras, tanto modernas como originales.» comentarios UNESCOlo cual recuerda que también mantiene el trazado original. «Muy pocos complejos pueden ofrecer la misma autenticidad histórica e integridad arqueológica, tanto en tamaño, integración y uso continuo».
¿Es eso tan extraño? Por si hubiera dudas, la oficina de las Naciones Unidas insistir: «La autenticidad de las murallas de Lugo radica en que han sobrevivido intactas 18 siglos. Durante ese largo período se han realizado numerosas intervenciones en partes concretas con fines prácticos y estéticos, lo que hace que no se conserven exactamente en su forma original, por lo que, desde una interpretación restrictiva, se podría considerar que carecen de cierta autenticidad. Sin embargo, en su conjunto, su autenticidad es impecable.»
El carácter singular de la construcción también lo reivindican las instituciones españolas, empezando por Turespaña, que lo presenta como «la única muralla romana en los tres continentes que experimentó la dominación romana y que ha permanecido completamente intacta». La misma idea se enfatiza desde el Xunta de Galicia y el Diputación Provincial de Lugoque insiste en que, a pesar de los cambios que ha experimentado para adaptarse a los tiempos y a la ciudad, «sigue conservando intacto su perímetro, circunstancia que la hace única en el mundo».
Un coloso al acecho. Si lo anterior no fuera suficiente para resaltar su valor histórico, la fortificación llama la atención por sí sola. Quizás sólo represente una pequeña parte de lo que el Muralla grande china (con lo cual por cierto esta hermanado desde hace casi dos décadas), pero aún así la defensa gallega es lo suficientemente grande como para destacar en el casco urbano de Lugo.
En total mide 2.117 metroscon un espesor promedio de 4,2 m y una altura desigual que oscila entre ocho y 12 m. En algunos tramos llega siete de ancho. Su planta es rectangular y, según Tourespañacubre 34,4 hectáreas. En cuanto a la estructura, está construida con mortero a base de tierra, piedra suelta y cantos rodados.
Puertas y torres. Lo anterior es sólo parte de su tarjeta de presentación. Además de la propia muralla, el conjunto incluye una decena de puertas y buena parte de las torres originales. Ambos elementos son interesantes. Respecto a las puertas, los técnicos de la Diputación recordar la mitad de los cuales se consideran originales de la época romana. Los otros cinco abrieron del siglo XIX para adaptarse a las necesidades urbanísticas y de accesibilidad de Lugo. Hay quienes creen que esta adaptación fue clave para su preservación.
Respecto a las torres, la administración autonómica señala que el muro conserva 71, la mayoría de las 85 estructuras originales. Otras fuentes hablan sólo de 63 «cubos» conservadas, entre las que destaca una de las torres más emblemáticas, la de A Mosquera, que aún conserva dos ventanas originales. La fortificación también presenta estructuras cuadrangulares.
Completan el set las escaleras, las rampas y los restos arqueológicos. Aunque la conservación de la muralla ha recibido varios respaldos Importante, no todo es perfecto: en febrero una tormenta provocó un tramo de varios metros colapsará. De acuerdo a La Voz de Galicia Es el primer colapso en dos décadas.
Una joya con leyenda. Una construcción como la muralla de Lugo no sólo se define por su historia, también acumula siglos y siglos de tradición y leyendas. Uno de ellos, tal vez el mas famosoSostiene que los romanos no construyeron la fortificación para proteger una ciudad sino más bien un bosque, el ‘Bosque Sagrado de Augusto’, ‘Lucus Augusti’, de donde procede el nombre actual de la ciudad.
Lo que sí sabemos es que tomó forma principalmente entre los siglos III y IV d.C. y hoy destaca por dos cosas. El primero, por tratarse de “un legado excepcional” de la arquitectura y la ingeniería romanas, mérito reconocido por la propia UNESCO. El segundo, porque es probablemente el mayor icono de Lugo. De hecho, es uno de sus grandes atractivos turísticos, algo que aún hoy, casi 2.000 años después de su construcción, la muralla sigue siendo visitable y transitable.
Imágenes | Sergio Geijo (Flickr) 1 y 2 y Rosa Cabecinhas y Alcino Cunha (Rosino- Flickr)
En | Cuando los romanos llegaron a Galicia, se encontraron con el enemigo que más temían: un río que les robó la memoria.