La letra es una narrativa que utiliza expresiones del habla colombiana cotidiana y menciona lugares como Cartagena y Santa Marta, en un intento de reflejar una identidad musical compartida entre Medellín, Cali y la región del Caribe.
La diversidad de voces es uno de los ejes de la canción: Maluma aporta su perfil internacional, mientras que Kapo, Hamilton y Zaider representan distintas vertientes de la región afrocaribeña y urbana; A su vez, Maisak se suma como una de las voces emergentes con mayor presencia en la nueva ola del género.
En plataformas digitales y redes sociales, seguidores calificaron la pieza como ‘la +57 de los Afrobeats’ por su notable carácter local y proyección global, según un comunicado.
La canción estuvo acompañada de un videoclip cuya estética se caracteriza por lo pesimista y las sombras, algo ya común en el subgénero afrobeat colombiano, que ha ganado espacio en el mercado urbano latino en los últimos años. EFE