Montería volvió a mostrar su identidad cultural con la Fiesta de Dulces y Artesanías 2026una celebración que no sólo exaltó las tradiciones sino que también se consolidó como un motor de reactivación económica en el departamento de Córdoba.
Durante nueve días de programación, La capital cordobesa recibió más de 30.000 visitantes quienes recorrieron los espacios del festival, donde el sabor de los dulces tradicionales, el trabajo artesanal y la gastronomía local se convirtieron en protagonistas de una experiencia que conecta historia, cultura y desarrollo.
El balance entregado por la administración municipal confirmó cifras históricas: ventas que superaron los 1,160 millones de pesos, con un crecimiento de 9.2% respecto al año anterior, lo que muestra el fortalecimiento del evento como plataforma cultural y comercial.
Tradición que genera oportunidades
Uno de los aspectos más destacados de esta edición fue la participación de empresarios afectados por emergencias climáticasquienes encontraron en el festival una oportunidad para reactivar sus ingresos y visibilizar sus productos.
Empresarios locales promocionaron sus productos en una muestra cultural. Foto:Ayuntamiento
En total, 26 empresarios lograron ventas por más de 225 millones de pesosdestacando los dulces típicos, una de las expresiones más representativas de la identidad local, así como el sector de alimentos y bebidas, que lideró en ingresos.
El crecimiento también se reflejó en la artesanía, que registró el mayor incremento porcentual, consolidando el valor cultural y económico del trabajo manual y ancestral.
«Superar la barrera de los mil millones es un claro ejemplo de que Montería no sólo conserva su identidad, sino que sabe transformarla en oportunidades reales», afirmó el Intendente Hugo Kerguelén García. “Este festival demuestra que somos una ciudad que apuesta por el desarrollo con identidad y que no deja a nadie atrás, convirtiendo nuestras tradiciones en un motor económico nacional”, agregó el presidente.
Cultura, empleo y proyección regional
Más allá de los números, la Fiesta del Dulce reafirma su papel como escenario de encuentro ciudadano, donde las tradiciones se mantienen vivas y se transmiten entre generaciones.
Más de 30 mil visitantes disfrutaron de la tradición gastronómica y artesanal. Foto:Ayuntamiento
La agenda cultural que acompañó el evento incluyó presentaciones artísticas y espacios de integración que fortalezcan el tejido social y posicionen a Montería como un destino atractivo durante la Semana Santa.
El impacto también se sintió en el empleo, con la generación de más de 1.300 empleos directos e indirectos y asociado a una programación cultural, que dinamice la economía local y beneficie a múltiples sectores.
En este momento, Montería se proyecta como un modelo de cómo La cultura puede convertirse en un eje del desarrollo.transformando sus tradiciones en oportunidades reales y consolidando un equilibrio entre identidad y crecimiento económico.