«Hoy no pido favores, pido protección, investigación seria y cumplimiento efectivo de la ley», afirmó. David Rivardun ciudadano canadiense residente en el sector Nueva Galicia, en Santa Marta, tras denunciar un agresión física violenta eso le causó un fractura del tabique.
Rivard, quien junto con 16 vecinos ha liderado un batalla legal desde marzo de 2025 contra el ruido extremo y el funcionamiento de talleres ilegales de motos, asegura que el conflicto escaló a la violencia debido a la falta de atencion por parte de las autoridades.
A pesar de registrarse alcanza un máximo de 116,3 decibeles y presentar múltiples denuncias por amenazas xenófobasel afectado sostiene que las instituciones han no logró garantizar la convivenciadejando a la comunidad vulnerable a represalias.
Una historia de denuncias
De marzo 2025Rivard, respaldado por un Petición comunitaria firmada por 16 vecinosha acudido a la Secretaría de Gobierno, a la Policía Nacional y a autoridades ambientales para denunciar actividades ruidosas y emisiones contaminantes procedentes de viviendas del sector.
Dave Rivard presentó fractura de tabique. Foto:Cortesía
Según los documentos que tuvo conocimiento de EL TIEMPO y que fueron presentados a las autoridades locales, el ciudadano canadiense he intentado usar todas las vías legalesincluyendo derechos de petición, denuncias, llamadas al 123 de la Policía y audiencias, sin que se produzca un cese efectivo de las perturbaciones.
El conflicto, considera el extranjero, tomó una tinte discriminatorio el 23 de marzo, cuando el denunciante denunció a la Policía que había sido abordado en público por uno de los mencionados.
Según el relato de Rivard, fue intimidado con frases xenófobas relacionado con su nacionalidad canadiense, sugiriéndole que por ser extranjero no debería «molestarlo» y advirtiéndole que, si continúa con las denuncias, su integridad física estaría en peligro.
El agresor habría justificado su accionar alegando que la comunidad tiene «40 años haciendo lo mismo«, intentando otorgar legalidad por antigüedad a actividades que el afectado señale como ilícito.
La agresión continuó
El respuesta oficial de la Policía Nacionalbajo radicación SIPQRS No. 855374-20260310, ha generado controversia.
La Policía de Santa Marta aseguró que investigan la situación. Foto:Prensa del Alcalde de Santa Marta
La institución afirmó que al no tratarse de establecimientos comerciales abiertos al público sino de viviendas familiares, sus Los poderes se limitan a la verificación de documentos. y actividades preventivas bajo el Ley 1801 de 2016.
Además, la policía sugirió que el uso de camaras de seguridad por parte del denunciante se podría estar violando la privacidad de los vecinos señalados, enmarcando el caso como un simple «tema de convivencia«Eso debe resolverse ante un inspector.
Luego de esta respuesta y la persistencia de las denuncias, la situación pasó de intimidación verbal hasta agresión física directa. Rivard asegura que el La paliza fue una represalia directa. por sus constantes quejas y por intentar recuperar un equipo de medición de decibeles.
Si bien el ciudadano ya formalizó la denuncia ante el Fiscalía General presentando los informes médicos, sostiene que a la fecha no ha recibido medidas de protección efectivas ni apoyo de entidades distritales, mientras que eventos de ruido y supuestas actividades industriales en zonas residenciales seguir sin control.