



En una decisión que consolida la visión restaurativa y socioecológica de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), la Cámara de Reconocimiento de la Verdad, Responsabilidad y Determinación de Hechos y Conducta (SRVR) declarado formalmente a territorio de Montes de María como víctima del conflicto armado colombiano dentro del macrocaso 08.
Esta resolución, contenida en Auto MPVG – 502, es la respuesta del alto tribunal a una solicitud realizada por las Organizaciones Étnicas y Campesinas de Población Desplazada de los Montes de María (OPD).
Esta declaración, que Fue presentado en las últimas horas ante las comunidades montemarianas del municipio de Ovejasen el departamento de Sucre, sienta un precedente al reconocer que Los crímenes del conflicto no sólo afectaron a las personas, sino también a la naturaleza, los ecosistemas y el tejido biocultural que sustenta la vida en la región.
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…quedará en la memoria por la justicia y la no repetición, pero que este macrocaso declare al territorio como víctima es representativo por la no repetición. ¡Se hace justicia!
Soraya Bayuelo, líder de los Montes de María y una de las ganadoras del premio nacional de la paz, durante la segunda década de este siglo.
El territorio como sujeto biocultural afectado
No es tiempo de callar: paso de mujeres hacia Flor del Monte en el corazón de los Montes de María. Foto:John Montaño/EL TIEMPO
El fallo de la JEP va más allá de los límites geográficos y patrimoniales, adoptando una visión que concibe a los Montes de María -compuestos por 15 municipios de Bolívar y Sucre- como una unidad de vida.
El Tribunal reconoció la profunda relación biocultural que las comunidades campesinas, afrodescendientes e indígenas mantienen con su entornodonde el ecosistema, las prácticas sociales, la identidad colectiva, la medicina ancestral y la soberanía alimentaria son inseparables. Por lo tanto, la violencia ejercida por actores armados, particularmente por miembros de la Fuerza Pública, otros agentes del Estado o en asociación con grupos paramilitares, tuvo un impacto directo en esta vital unidad.
«Me parece justo y necesario: esto quedará en la memoria para la justicia y la no repetición, pero que este macrocaso declare al territorio como víctima es representativo para la no repetición. ¡Se haga justicia!». dijo Soraya Bayuelo, líder de los Montes de María y una de las ganadoras del premio nacional de la paz, durante la segunda década de este siglo.
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La magnitud de la victimización:
Mujeres de No es Hora de Callar camino a Flor del Monte en plenos Montes de María. Foto:Mauricio Moreno/EL TIEMPO
– 230.565 víctimas del conflicto armado registradas en el Registro Único de Víctimas (RUV).
– 16.000 hectáreas han sido objeto de abandono y despojo, posteriormente restituidas por la Unidad de Restitución de Tierras.
– 85 sujetos de reparación colectiva registrados.
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Daños impuestos por la guerra y la agroindustria
El macrocaso 08 La JEP busca esclarecer los delitos cometidos por la Fuerza Pública en asociación con grupos paramilitares, un patrón criminal que, según el alto tribunal para la paz, en Montes de María se correlacionaba con la expansión de intereses económicos fuera de las comunidades tradicionales.
El Los informes de las víctimas demuestran que, más allá de las masacres y los desplazamientos forzados, el conflicto generó graves impactos socioecológicos, como:
– Desposesión y transformación de uso de suelo: Las tierras abandonadas por la fuerza fueron ocupadas por la agroindustria (palma aceitera, teca, piña) y la ganadería extensiva, transformando el paisaje y consolidando la «descampesinización» de la población.
– Impacto en el ecosistema: Degradación del suelo, deforestación del crucial bosque seco tropical, y la contaminación y privatización de fuentes de agua y acuíferos.
– Desglose cultural: El conflicto interrumpió la transmisión intergeneracional de conocimientosllevó a la desaparición de especies de flora esenciales para la medicina tradicional y afectó la soberanía alimentaria (como la pérdida del aguacate criollo, referente de identidad).
La SRVR enfatiza que las masacres y otras conductas no sólo provocaron desplazamiento, sino también silenciamiento comunitario, y que la violencia sexual buscó «humillar y someter a mujeres y niñas», utilizando sus cuerpos como una extensión del territorio físico en disputa.
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Implicaciones del fallo para el
justicia restaurativa territorial
La magistrada María del Pilar Valencia, relatora del Caso 08, Subcaso Montes de María, rinde declaración. Foto:JEP
El reconocimiento de Montes de María como víctima le otorga la condición de interviniente especial en el macrocaso 08, garantizar que sus representantes puedan participar activamente en el proceso de construcción de la verdad y en el diseño de sanciones.
La decisión de la JEP apunta hacia una Justicia Restaurativa Territorial y Ecológica, sentando las bases para que las Sanciones Propias impuestas a los comparecientes incluyan la mitigación, restauración, protección y conservación de la naturaleza.
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Además, la Sala de Reconocimiento realizó dos
Reconocimientos cruciales a las comunidades:
No es momento de quedarse callados: las mujeres de Montes de María marcharon hacia Flor del Monte Foto:John Montaño/EL TIEMPO
1. Agentes de conservación: Reconoció a las comunidades campesinas, afrodescendientes e indígenas como agentes de conservación y protección del territorio y la naturaleza, lo que les otorga un papel central en la restauración ambiental.
2. Ruta reparadora: La JEP tendrá en cuenta iniciativas comunitarias como el ‘Proyecto Restaurativo: Ruta por la Vida’, que integra la restauración de ecosistemas con la sanación cultural y espiritual, basado en el principio de que sin restauración ecológica no puede haber restauración social.
3. La JEP ha ordenado la Notificación de esta decisión con relevancia étnica y cultural. y ha solicitado a su Comisión Territorial y de Medio Ambiente recomendaciones para realizar acciones de justicia restaurativa en el territorio.
Este fallo se suma a otros precedentes de la JEP, como el reconocimiento del Río Atrato, el Río Cauca y el Canal del Dique como sujetos de derechos y víctimas del conflicto.
Además, te invitamos a ver nuestro documental:
Documental de la periodista Jineth Bedoya. Foto:
cartagena