
Lo que comenzó como una alerta por presuntas amenazas de una estructura criminal contra estudiantes de tres colegios oficiales del suroeste de Barranquilla dio un giro sustancial en las últimas horas.
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Investigaciones preliminares de las autoridades indican que el panfleto intimidante que circuló en redes sociales no habría sido emitido por la pandilla. ‘Los Pepes’pero tendría su origen en un conflicto entre estudiantes, asociado a disputas internas en un canal de WhatsApp.
El mensaje, que decía como “objetivo militar” a estudiantes de las instituciones IED Cultural Las Malvinas, Colegio Bolivariano del Sur e IED La Esperanza del Sur, generó miedo inmediato en la comunidad educativa y motivó el despliegue de unidades de Niñez y Adolescencia de la Policía Metropolitana, así como la activación de protocolos de seguridad por parte de la Policía Metropolitana. Oficina de Seguridad y Convivencia Ciudadana.
Si bien la reacción institucional fue inmediata y sigue vigente, el enfoque de la investigación cambió tras las primeras verificaciones técnicas del caso.
Este sería el verdadero origen del panfleto
Según fuentes cercanas a la investigación, el panfleto amenazante habría sido difundido desde un canal de WhatsApp llamado “Boletas”Compuesto por más de 2.000 personas, en su mayoría estudiantes. El mensaje no correspondería a una acción del crimen organizado, sino a una represalias internas contra los administradores de ese canal.
Este fue el panfleto que empezó a circular. Foto:Redes sociales
Las autoridades quedaron sorprendidas desde el principio por el formato del documento. Según ellos, a diferencia de los panfletos históricamente utilizados por los grupos criminales, el mensaje tenía un diseño excesivamente elaborado, organizado y con buena ortografía, rasgos que no coincidían con los patrones habituales de este tipo de amenazas criminales.
Este análisis permitió profundizar el seguimiento digital del contenido, lo que permitió establecer que el mensaje no provino de canales asociados a estructuras armadas, sino de una Entorno virtual vinculado a la comunidad estudiantil.
La investigación señala que el origen del panfleto estaría relacionado con disputas dentro del canal “Boletas”, donde, según las autoridades, Se difundió contenido ofensivo contra los estudiantes.incluyendo insultos, calumnias y acusaciones que afectaron su buen nombre.
Las versiones recopiladas indican que algunos integrantes del grupo se habrían sentido afectados por lo allí publicado y, como represalia, Habrían preparado un panfleto falso, utilizar el nombre de organizaciones criminales para generar miedo y presión, señalando a terceros como presuntos colaboradores de estructuras ilegales.
Este uso instrumental del lenguaje y los símbolos del crimen organizado fue suficiente para desencadenar una alerta de seguridad realalterar la rutina escolar y forzar la intervención de diversas agencias del Distrito y de la Policía.
Investigación criminal y responsabilidad adolescente
Ante el giro del caso, las autoridades centraron sus esfuerzos en la individualización de los propietarios de líneas telefónicas asociado al canal de WhatsApp desde donde se habría difundido el panfleto. El objetivo es establecer responsabilidades individuales. y determinar si existen conductas que encajen en delitos como amenazas, denuncias falsas, pánico colectivo o acoso, entre otros.
Algunos integrantes del grupo se habrían sentido afectados por lo allí publicado. Foto:Redes sociales
El proceso se está gestionando bajo los lineamientos de la Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentestomando en cuenta que los presuntos involucrados serían menores de edad. Las autoridades han insistido en que el caso no será tratado como una broma digital, dada la Impacto social y emocional que generó en las comunidades educativas.
Al menos una de las rectorías de las instituciones afectadas estaría realizando trámites para presentar una denuncia penal formal, a fin de que los hechos sean investigados con la debida diligencia. Se adoptan rigor judicial y medidas preventivas.
El sector educativo ha advertido que el caso revela una nueva dimensión de riesgo. La capacidad de los conflictos digitales de escalar rápidamente puede llevar a consecuencias de los escenarios de seguridad pública.
Un llamado a mirar más allá de la policía
El caso ha reabierto la discusión sobre la violencia digital en los entornos escolares, el uso irresponsable de las redes sociales y la Falta de controles efectivos en comunidades virtuales masivas.
La Policía Metropolitana continúa brindando apoyo a las instituciones afectadas. Foto:policia nacional
Las autoridades y el sector educativo coinciden en que la respuesta no puede limitarse a la judicialización, sino que debe incluir estrategias pedagógicas, apoyo psicosocial y prevención del acoso.
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De la policía metropolitana Se mantiene apoyo a instituciones afectadasno sólo para garantizar la seguridad física, sino también para brindar espacios de orientación sobre la responsabilidad penal adolescente y uso adecuado de las tecnologías.
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