


La Troncal del Caribe, arteria fundamental para el comercio, el turismo y la vida cotidiana en el norte del paísse ha convertido para muchos conductores en un camino de tensión permanente. A los dos peajes legales –el de Palermo y el de Tasajera– se suma una carga ilegal: grupos de personas que, de manera improvisada, Toman la carretera y te obligan a pagar para dejarles pasar.
Los denunciantes afirman que Estos puntos de control aparecen en cualquier momento del día.especialmente cuando hay fallas en los servicios públicos, protestas locales o malestar social. Con cuerdas, piedras, palos o simplemente cruzando el cuerpo sobre el asfalto, bloquean ambos sentidos de la vía y obligan a los vehículos a detenerse.
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‘El que no paga, se expone’
Atascos por controles ilegales Foto:archivo privado
Daniel Mejía, conductor frecuente entre Santa Marta y Barranquilla, dice que el miedo ya es parte del viaje. “Cada vez que se corta la luz, les falta agua o quieren protestar, inmediatamente cierran la carretera y piden dinero. Si no pagas, tu coche será atacado.”, asegura.
Otros usuarios coinciden en que bajar las ventanillas para intentar hablar es un riesgo innecesario. Denuncian daños a vehículos, agresiones verbales, amenazas con objetos contundentes e incluso robo de equipaje y efectos personales. «Es como la ruleta rusa. No sabes lo que te vas a encontrar», resume un transportista de carga.
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Un funcionario detenido en la carretera
La gravedad de la situación quedó en evidencia cuando José Humberto Torres, director territorial de la Unidad de Restitución de Tierras (URT) para Magdalena y Atlántico, denunció públicamente haber sido detenido junto a cientos de conductores.
Según Torres, los responsables Exigieron hasta 30 mil pesos por vehículo para permitir el pasouna cifra que supera incluso el coste de un peaje legal. A través de su cuenta en la red social
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Una respuesta que no llega
Oficiales de policía en la carretera Foto:archivo privado
Las quejas no son nuevas. Gremios, usuarios y autoridades conocen el problema desde hace tiempo, pero las soluciones han sido insuficientes. Lo más indignante para los conductores es que muchos de estos puntos de control están instalados a pocos metros de los peajes oficiales o en zonas donde hay presencia policial.
Aunque la Policía Metropolitana de Santa Marta ha informado que realiza controles y despejes, usuarios aseguran que el problema se repite. “Despejan la vía y a los pocos minutos aparecen más tarde, o al día siguiente en otro punto”, afirma un transportista.
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El llamado del sindicato: “esto es extorsión”
Desde la Cámara Colombiana de Infraestructura, el llamado es contundente. Su director, Héctor Carbonell, calificó como un delito grave lo que ocurre en la Troncal del Caribe.
“Lo que ocurre en este sector es, sin duda, una extorsión directa a los conductores. Son personas con conductas violentas que aumentan el riesgo para quienes transitan por la vía”, advirtió.
También dejó claro que si no hay una intervención real, el problema puede derivar en una tragedia.
Turismo y economía, también afectados
El impacto no es sólo en la seguridad vial. Omar García, director de Colecto, señala que estas prácticas afectan directamente al turismo y la economía regional, especialmente en temporadas altas.
«Muchas familias prefieren no transitar por este corredor para evitar estos riesgos y terminan eligiendo otros destinos. Esto golpea al comercio, a los hoteles, a los restaurantes y a toda la cadena turística del Caribe», explicó.
Mientras no haya una intervención sostenida y efectiva, la Troncal del Caribe seguirá siendo, para miles de conductores, una vía sin garantías. Una carretera donde no sólo se pagan peajes, sino también el precio de la intimidación, el silencio y el miedo.
Además, te invitamos a ver nuestro documental:
Documental de la periodista Jineth Bedoya. Foto:
Roger Urieles
Especial para EL TIEMPO
Santa Marta.
En X @rogeruv