En su mensaje de Navidad, Nochevieja y Año Nuevo, monseñor José Saúl Grisales, obispo de la Diócesis de Ipiales, invitó a las familias a vivir este tiempo desde la fe, la reconciliación y la solidaridad, como pilares para fortalecer los hogares y construir una sociedad más justa y pacífica.
En el marco de la celebración de la Navidad y clausura de un nuevo año, Monseñor José Saúl Grisales dirigió un mensaje lleno de esperanza a la comunidad diocesana de Ipiales, destacando que este tiempo litúrgico representa una oportunidad para renovar la fe, fortalecer los vínculos familiares y redescubrir el verdadero significado del amor cristiano.
Llamado
Durante su reflexión llamó a centrar la Navidad en la familia, la Palabra de Dios y la solidaridad, señalando que vivir estas fechas desde el encuentro y el amor permite mirar con mayor sensibilidad a quienes más necesitan apoyo, cercanía y acompañamiento espiritual, recordando además que la Navidad no es sólo una celebración externa, sino un momento profundo de renovación interior.
El obispo afirmó que el fin de año y el inicio de uno nuevo son espacios propicios para sembrar reconciliación y paz en los hogares, animando a las familias a convertirse en lugares vivos de oración, alegría y aprendizaje, inspirados en la Sagrada Familia de Nazaret.
Esperanza
Destacó que la fe sigue siendo el pilar fundamental para transformar la vida personal y comunitaria, y reconoció que el año que finaliza estuvo marcado por dificultades, luchas y desafíos en diferentes ámbitos de la sociedad; Sin embargo, destacó que la oración constante y las acciones solidarias siguen siendo herramientas claves para construir un futuro mejor.
Indicó que la presencia de Cristo en la vida diaria abre caminos de esperanza aún en medio de la adversidad y expresó que cuando Dios ocupa el centro de la vida, la luz vence a las tinieblas.
Finalmente, nos invitó a despedir el año y recibir el Año Nuevo con alegría, confianza y compromiso cristiano, concluyendo con un llamado a vivir una auténtica Navidad y comenzar el nuevo año con el corazón dispuesto al servicio, la solidaridad y la paz.
Obispo de la Diócesis de Tumaco Monseñor Franklin Betancourt y Obispo de la Diócesis de Ipiales Monseñor José Saúl Grisales Grisales.
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