Un contundente golpe contra el narcotráfico internacional asestaron las autoridades francesas tras la incautación de 4,2 toneladas de cocaína que eran transportadas en una embarcación interceptada en aguas cercanas a la Polinesia Francesa, en el Océano Pacífico.
La operación fue realizada por unidades de la Armada francesa, que lograron localizar el barco sospechoso durante labores de patrullaje y cooperación regional contra el narcotráfico. Según el reporte oficial, el barco había zarpado de Centroamérica y tenía como destino final Sudáfrica.
Durante la inspección, las autoridades encontraron 174 fardos de cocaína escondidos en la embarcación. Tras la incautación, la droga fue destruida en alta mar, fuera de áreas marítimas protegidas, siguiendo los protocolos ambientales y judiciales establecidos.
Sin proceso penal local
Pese a la magnitud del cargamento, las autoridades de la Polinesia Francesa decidieron no iniciar proceso penal contra los tripulantes, argumentando que la droga no estaba destinada al mercado local y que un juicio de esa magnitud podría sobrecargar el sistema judicial del territorio.
Sin embargo, la embarcación y sus ocupantes se encontraban bajo monitoreo satelital, lo que permitirá a otros países del Pacífico –o a los de origen de los involucradosemprender acciones legales si lo consideran pertinente, en el marco del derecho internacional.
Cooperación internacional antidrogas
El procedimiento forma parte de operaciones conjuntas entre fuerzas navales, policiales y aduaneras de la región, encaminadas a detener las rutas marítimas de narcotráfico que parten desde América Latina hacia grandes mercados consumidores, entre ellos Australia y otras naciones del Pacífico.
Aunque la Polinesia Francesa tiene una población cercana a los 280.000 habitantes y no figura como el principal destino de estos cargamentos, su ubicación estratégica la convierte en un punto de tránsito clave dentro de las rutas internacionales del tráfico de drogas, especialmente cocaína y metanfetaminas.
Historia reciente
Este no es un caso aislado. El 16 de enero, las autoridades interceptaron otra embarcación procedente de Centroamérica que transportaba 4,87 toneladas de cocaína con destino a Australia. En esa ocasión viajaban 10 ciudadanos hondureños y un ecuatoriano, y tampoco se inició un proceso judicial local, siguiendo el mismo procedimiento aplicado en la reciente incautación.
Las autoridades mantienen una vigilancia marítima reforzada ante el aumento del uso de estas rutas por parte de organizaciones criminales transnacionales.
98