
Él Gobierno Nacional evalúa la posibilidad de solicitar la suspensión temporal de órdenes de aprehensión contra algunos capos o representantes de la estructura criminal conocida como ‘Los Costeños’como parte del avance del proceso de paz urbana que se lleva a cabo con este grupo que tiene presencia en Barranquilla y otros municipios del Atlántico.
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La medida forma parte de una hoja de ruta diseñada por el Ejecutivo para facilitar el sometimiento a la justicia de esta organización y permitir la instalación de un espacio formal de diálogo, bajo los lineamientos de la política de “paz total”. Sin embargo, esta es una evaluación preliminar, que no implica una decisión tomada ni la aplicación inmediata de beneficios.
Según el documento, el Gobierno contempla que, si se considera viable, podrá justificarse ante la autoridad judicial competente. la solicitud de suspensión de órdenes de detención contra los portavoces designados para participar en los diálogos.
En el mismo sentido, el documento aclara que la suspensión de las órdenes de aprehensión se limitaría exclusivamente a los marco para la instalación y desarrollo del espacio de diálogoy no constituiría una amnistía o un indulto judicial.
Traslados penitenciarios, otra medida en evaluación
Prisión El Bosque, en Barranquilla. Foto:Archivo EL TIEMPO
Además de la eventual suspensión de las órdenes de aprehensión, el Gobierno también estudia el traslado a cárceles de Barranquilla de integrantes de ‘Los Costeños’ que actualmente se encuentran Se encuentran privados de libertad en otras cárceles del país.
Según la hoja de ruta, estos traslados se evaluarían únicamente para las personas recluidas en instalaciones de seguridad media y estarían sujetos a una serie de condiciones previas, incluidas entrevistas individuales. verificar su voluntad real de unirse al proceso de pazasí como el compromiso de presentar informes mensuales que permitan medir el cumplimiento de metas y acuerdos.
Esta posibilidad ya se había planteado a principios de año.pero fue suspendido debido a la reacción negativa de las autoridades locales y regionales, quienes expresaron preocupaciones relacionadas con el impacto que estos traslados podrían tener en la seguridad urbana y el control criminal desde los centros de detención. Ahora, la medida se está considerando nuevamente.
Preacuerdos y salidas judiciales anticipadas
Los ‘preacuerdos’ ya han jugado un papel protagonista en este proceso de paz. Foto:Captura de pantalla
El documento también contempla que el Gobierno podría proponer a la Fiscalía General el uso de los mecanismos judiciales existentes para la terminación anticipada del proceso penaltales como preacuerdos, aceptaciones de cargos, principios de oportunidad o solicitudes de impedimento, siempre dentro del marco legal vigente.
Estas herramientas, según la hoja de ruta, no serían automáticas ni generalizadas, sino más bien Dependería del análisis caso por caso. por el Ministerio Público y la aprobación de los jueces de la República.
Como parte de los mecanismos de verificación y apoyo institucional, el proceso de diálogo con ‘Los Costeños’ tendría como apoyo de organizaciones internacionalesentre ellos la Misión de Apoyo al Proceso de Paz de la OEA (MAPP-OEA) y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).
La participación de estas entidades busca fortalecer la transparencia del proceso y ofrecer garantías de seguimiento, en un contexto marcado por la desconfianza ciudadana y antecedentes penales de las estructuras involucradas.
Un proceso marcado por controversias
En Barranquilla, el proceso de paz urbana ha sido criticado en múltiples ocasiones. Foto:Agencia Kronos
La evaluación de estas medidas se da en medio de un proceso de paz urbana que ha sido altamente controversial en Barranquilla, tanto por la naturaleza de los actores con quienes se dialoga como por la contexto de seguridad que atraviesa la ciudad.
Uno de los episodios más cuestionados fue la tregua entre bandas criminales, anunciada como parte de los acercamientos y que estuvo vigente hasta el 20 de enero, cuando finalizó. Si bien el Gobierno sostuvo que este tipo de acuerdos buscaban reducir la violencia, Sectores locales cuestionaron la falta de resultados sostenidos y el impacto real en la vida cotidiana de los ciudadanos.
A esto se suman decisiones que inicialmente fueron anunciadas y luego “regresó”como los traslados de prisiones, precisamente por la presión de los líderes locales y el temor de que estas medidas fortalecieran la control territorial de las estructuras criminales.
La discusión sobre la paz urbana ocurre en paralelo a una preocupación persistente por sseguridad en barranquilla y su área metropolitana, donde se siguen registrando homicidios selectivos, ataques armados y actos de sicariato, muchos de ellos en sectores donde las autoridades reconocen la Presencia de organizaciones criminales.
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Este contraste entre el diseño del proceso y la realidad en las calles ha alimentado el debate público sobre la efectividad de la estrategia y sobre los riesgos de avanzar concesiones sin resultados visibles en términos de Reducción de la violencia en Barranquilla y el Atlántico.