el proyecto de Restauración de los Ecosistemas Degradados del Canal del Dique, Considerada una de las obras más estratégicas para la seguridad hídrica y ambiental del Caribe colombiano, atraviesa una grave crisis financiera que amenaza con detener su ejecución.
El problema surge de una falta de pago superior a seis meses y eso compromete el cronograma, la estabilidad contractual y la seguridad de millones de habitantes en tres departamentos.
El gobernador del Atlántico y presidente de la Región Administrativa y de Planificación del Caribe (RAP), Eduardo Verano de la Rosa, envió una carta al presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), Óscar Javier Torres Yarzagarayen el que le pide que dé prioridad inmediata al pago de las obligaciones contractuales pendientes. La situación, según Verano, ya está generando impactos críticos tanto en la ejecución técnica del megaproyecto como en su sostenibilidad financiera.
El RAP Caribe reveló que la ANI mantiene una deuda con la concesionaria Ecosistemas de la Presa SAS – Sacyr Concesiones, responsable de la obra, por un valor de $492.381 millones, correspondiente a actividades realizadas desde junio de 2025.
Este retraso ha generado intereses de demora y obligaciones adicionales que acaban afectando al patrimonio público y creando un riesgo creciente de incumplimientos contractuales.
El gobernador Eduardo Verano es el presidente de la Región Administrativa y de Planificación del Caribe. Foto:Gobernación
«Hoy Sacyr tiene un retraso en sus pagos de más de seis meses de casi 500.000 millones de pesos. Obviamente el contratista no podrá mantener el ritmo necesario para terminar las obras a tiempo», advirtió Verano. Señaló que la falta de flujo financiero está afectando el desempeño técnico del proyecto y podría generar retrasos de gran magnitud en una obra clave para Atlántico, Bolívar y Sucre.
Consecuencias del estancamiento
El documento enviado por la RAP Caribe detalla que los recursos adeudados corresponden a actividades esenciales de la fase inicial, entre ellas:
- Dragado de mantenimiento, fundamental para la navegabilidad y el control de la sedimentación.
- Obras de protección de riberas, necesarias para evitar deslizamientos y erosión de taludes.
- Intervenciones hidráulicas, clave para reducir riesgos de inundaciones repentinas.
- Programas sociales y ambientales con comunidades ribereñas, que no pueden paralizarse sin afectar la coordinación territorial.
El Canal del Dique tiene una longitud total de 115,5 kilómetros. Foto:Cortesía de Cormagdalena
La mayor preocupación es el riesgo de inundaciones y sequías extremas si continúan los retrasos. Verano destacó que, sin avances oportunos, no será posible entregar las dos esclusas principales, esenciales para regular los niveles del canal y proteger a las poblaciones cercanas. “Tenemos que cumplirlos para que Sacyr nos cumpla dándonos las esclusas que son vitales para regular las aguas del Canal del Dique«, dicho.
El impacto de esta falta de regulación ya empieza a sentirse en varios frentes:
cartagena:
la cerradura de Puerto Badel Es decisivo sostener el suministro constante de agua a la ciudad. De no operar el sistema en los tiempos previstos, existe riesgo de cierres en el muelle y afectaciones directas a la navegabilidad y servicios de acueducto.
Comunidades ribereñas:
Más de 1,5 millones de habitantes del Atlántico sur, Bolívar y Sucre están expuestos a mayores riesgos de inundaciones, pérdida de cultivos, daños a viviendas, obstrucción de cursos de agua y deterioro de su seguridad alimentaria.
Ecosistema:
La suspensión de los dragados y la falta de gestión hidráulica aceleran el deterioro en zonas estratégicas como la Bahía de Cartagena, la Ciénaga de la Virgen y los complejos pantanosos que dependen del equilibrio del canal.
Riesgos legales y llamada urgente
La RAP Caribe advirtió que el incumplimiento prolongado expone al Estado a reclamaciones contractuales, procesos de arbitraje, compensaciones millonarias e incluso la posibilidad de una liquidación anticipada del contrato, escenario que tendría consecuencias fiscales y ambientales de gran escala.
Por lo tanto, solicita a la ANI no sólo el pago inmediato del monto adeudado, sino también el llamado urgente a una mesa de conciliación y acuerdo de pagos, con apoyo del RAP.
La entidad reiteró su compromiso con la protección del interés público y advirtió que “las decisiones de postergación del presupuesto no pueden tener consecuencias irreversibles para un proyecto vital para todo el Caribe colombiano”.
Puede que te interese
Tengo el remedio: El miedo a quedar soltero Foto: