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Existe una forma de abrir incorrectamente el lavavajillas. Esta es una mala noticia para los muebles de tu cocina. – En un click

Existe una forma de abrir incorrectamente el lavavajillas. Esta es una mala noticia para los muebles de tu cocina.

 – En un click

Prácticamente la mitad de los hogares españoles tienen lavavajillas. Y algunos de los fabricantes más reputados han tenido que salir a la palestra para explicar el motivo. no es una buena idea Abra la puerta tan pronto como finalice el ciclo de lavado.

no tengas antojo. Abrir el lavavajillas nada más terminar el ciclo de lavado no es la mejor idea, según afirman los propios fabricantes. Alguno, como boscoRecomendamos esperar a que se enfríe un poco antes de abrir la puerta para que salga menos vapor por la abertura.

Otros, como Siemens, hacen exactamente la misma recomendación: dejar que el aparato se enfríe un poco una vez finalizado el programa antes de abrir la puerta.

Porque. Abrir el lavavajillas al final del ciclo no es especialmente peligroso, pero puede causar problemas en tu cocina a largo plazo. Los fabricantes señalan que el exceso de vapor al abrir la puerta cuando aún está bastante caliente puede acabar dañando los muebles de la cocina.

De igual forma, los lavavajillas utilizan su propio calor residual para ayudar al correcto proceso de secado. Todo ello sin tener en cuenta el detalle más evidente: si abrimos el aparato cuando está lleno de vapor a alta temperatura, corremos mayor riesgo de sufrir una leve quemadura.

Cómo funciona el lavavajillas. Para entender por qué el lavavajillas genera tanto vapor al final del ciclo, vale la pena hacer un breve repaso de cómo funciona. Básicamente, se trata de un circuito cerrado que permite bombear agua caliente a unos brazos giratorios.

  • Cuando eliges el programa, la puerta se cierra.
  • El agua entra por su base y el lavavajillas la calienta.
  • Cuando el agua está caliente, la bomba la empuja bajo presión hacia tus brazos.
  • El agua golpea los platos y arrastra la suciedad.
  • El detergente se libera y comienza a descomponer la grasa y los restos de comida.
  • El calor residual seca la vajilla poco a poco.

El problema del calor. Conscientes de que abrir el lavavajillas una vez terminado es una práctica habitual en los hogares, los fabricantes llevan años ideando soluciones para evitar el exceso de vapor. Algunos electrodomésticos de este tipo cuentan con un sistema de apertura automática. La puerta se abre apenas unos centímetros para dejar salir el vapor poco a poco, de modo que cuando terminemos de abrirla manualmente evitemos ese golpe inicial.

Otros sistemas, incluso más avanzados, ellos usan zeolitas. Las zeolitas son aluminosilicatos microporosos (de origen mineral o sintético) que presentan una estructura cristalina con una enorme superficie interna. Cuando absorben moléculas de agua el proceso es exotérmico, es decir, liberan calor. Esto permite recoger parte del vapor y utilizarlo como calor residual para el secado. Soluciones cada vez más avanzadas para abordar un problema tan sencillo como habitual.

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