El inicio de año no sólo trae consigo propósitos renovadores, sino también una realidad financiera ineludible: vivir en la ciudad será más caro.
Aunque los registros oficiales del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) muestran que la inflación ha comenzado a disminuir, El alivio parece ser, por ahora, una cifra macroeconómica que no se refleja inmediatamente en el coste de vida diario de los hogares..
Un estudio reciente de la firma Russell Bedford revela una cruda radiografía de cómo se comportarán los precios entre enero y marzo de 2026. Según el informe, aproximadamente 280.000 hogares de clase media de la capital antioqueña afrontarán un trimestre donde los gastos «inaplazables» concentrarán las mayores alzas.
Educación y salud: las áreas que más presión ejercen
Los colombianos se preparan para adquirir listas escolares. Foto:Alejandra Hernández Torres / EL TIEMPO
El área que ejercerá mayor presión sobre los bolsillos de los ciudadanos del país es la educación. Luego de cerrar 2025 con una inflación anual superior al 7% en este sector, se proyecta que Sólo en el primer trimestre de 2026 registrará un incremento acumulado de entre el 2,0% y el 2,5%.
Este aumento, impulsado por la matrícula estacional y los costos escolares, mantendrá la inflación educativa en un rango anual de entre 6,5% y 7,5%.
“Incluso si el IPC general baja, este rubro se seguirá sintiendo como uno de los más caros”, advierte Olga Tapias, socia de Impuestos de Russell Bedford Bogotá.
Inflación en Colombia Foto:iStock
A este panorama se suma el conjunto de servicios, que abarca salud, recreación, turismo y alojamiento. Para estos sectores, relevantes de la canasta de consumo urbano, se espera una variación acumulada de entre 1,2% y 1,6% en los primeros tres meses del año.
Según Tapias, estos precios están atrapados en un «círculo de indexación», lo que significa que Se actualizan con la inflación pasada y no con la inflación actual, retrasando cualquier percepción de alivio para las familias.
Alimentación y vivienda
En cuanto a la canasta básica, los alimentos y bebidas no alcohólicas experimentarán incrementos de entre 1,0% y 1,3% en este trimestre. Aunque se espera una menor volatilidad gracias a una mejor oferta agrícola, el informe es enfático: Una inflación más baja no significa que el mercado sea más barato, sino que los aumentos serán menores debido a los precios ya altos.
Cesta familiar Foto:iStock
Por su parte, vivienda y servicios públicos mantendrán un ajuste moderado pero constante, con una variación trimestral estimada entre 0,8% y 1,1%.
Este ajuste refleja principalmente la indexación de alquileres y tarifas de servicios que impactan directamente al área metropolitana.
¿Por qué no sientes alivio?
La inflación anual cerró 2025 en 5,10% y las proyecciones para marzo de 2026 apuntan a que el indicador seguirá cayendo hacia un rango entre 4,8% y 5%.. Sin embargo, el informe explica que esta media puede resultar «engañosa» para el ciudadano medio.
El Centro es la zona de Medellín más transitada por la gente Foto:JAIVER NIETO ÁLVAREZ
La razón es que gastos críticos como educación, alquiler y Las administraciones suelen realizar ajustes todos de golpe a principios de año, justo cuando las finanzas de los hogares todavía intentan recuperarse de los gastos vacacionales.
Es esta concentración de pagos la que explica que, aunque el IPC baje sobre el papel, los hogares perciben que el coste de la vida se mantiene en niveles máximos.
LEER TAMBIÉN
Dentro del complejo escenario, el transporte se perfila como el sector con menor presión para los medellinenses. Con una variación trimestral proyectada de entre 0,6% y 0,9%, este sector se beneficiará de ajustes tarifarios más graduales y menores presiones sobre el costo de los combustibles..
Planificar ante la incertidumbre
Según datos, los colombianos cada vez ahorran menos. Foto:iStock
Para la clase media de Medellín, Enero no es sólo el mes más caro, sino el que definirá la salud financiera para el resto de 2026.
La recomendación final de los expertos es clara: «el error más costoso no es gastar más, sino no anticiparlo».
Aquellas familias que logren ordenar su presupuesto a partir de este primer mes, anticipándose a los fuertes ajustes en educación y vivienda, tendrán una mayor capacidad de resistencia económica de cara a un año que, aunque muestra signos de mejora, sigue exigiendo cautela.