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Es una señal de advertencia de tu cerebro. – En un click

Es una señal de advertencia de tu cerebro.

 – En un click

En un mundo donde el insomnio está a la orden del día, escuchar a la gente decir la frase ‘es como poner la cabeza en la almohada y pasar frío’ puede darte mucha envidia. Una actitud que en algunos casos se ve como una gran habilidad, y que ciertamente parece una ventaja evolutiva. Sin embargo, la ciencia tiene una lectura mucho más oscura: no es eficiencia, es deuda.

El termómetro de la fatiga. En medicina del sueño, el tiempo entre prepararse para dormir (como apagar la luz del dormitorio) y entrar en la primera fase del sueño se llama Latencia de inicio del sueño (SOL).

Un tiempo que se ha medido para establecer cuánto es normal para una persona, y la ciencia lo estima entre 10 y 15 minutos. Es decir, entre que apagamos la luz y nos tumbamos hasta empezar a dormir, lo normal para un adulto es que pasen unos 10 minutos.

Cuando estamos abajo. Si hay un rango, estar por encima o por debajo puede disparar alarmas, como cuando el valor en un análisis de sangre no está dentro de los rangos normales. Si está por debajo, el cerebro entra en un estado de «hiperexcitabilidad homeostática». según la investigación realizada para el Fundación del sueño.

Con esto quieren decir que cuando el sistema está tan desesperado por recuperarse, termina colapsando cuando se le da la oportunidad. Y es por eso que tenemos tres etapas diferentes dependiendo de cuánto tardamos en dormir:

  • El rango normal es entre 10 y 18 minutos.
  • Hablamos de somnolencia patológica cuando ésta dura menos de 8 minutos.
  • Nos referimos a la privación severa del sueño cuando dedicamos menos de cinco minutos.

El cerebro se apaga muy rápidamente. La idea, replicada por expertos y basada en principios de cronobiología, sugiere que el sueño instantáneo es la respuesta a la restricción crónica. De esta forma, si durante semanas o meses duermes menos de lo necesario, el cuerpo acumula una “factura” que intenta cargarse en cada micropausa.

La ciencia ha querido profundizar en este aspecto, y por eso diferentes estudios que han sido publicados en Naturaleza y PMC vincular esta latencia ultracorta no sólo con la fatiga, sino también con Alteraciones metabólicas y disminución del rendimiento cognitivo.. Por eso la idea de que conciliar el sueño rápidamente es sinónimo de un mejor descanso es completamente errónea.

De hecho, las investigaciones muestran que las personas con esta «latencia corta» a menudo sufren de lapsos involuntarios de atención y fatiga acumulada que, en entornos como la conducción o el trabajo de precisión, puede resultar mortal.

Un largo proceso. La deuda de sueño no se borra con una noche de ‘atracones’ en la cama y levantarse a las 3 de la tarde, pero los estudios apuntan a que esta latencia puede persistir durante el día. Todo depende de a qué falta de sueño se haya enfrentado nuestro cuerpo.

Pero lógicamente también hay que tener cuidado con esa falsa creencia de haber descansado mucho porque la aparición del sueño es muy rápida. La calidad del sueño sólo se mide por sus fases, pero en ningún caso entra en juego la variable de qué tan rápido entro en la fase de sueño.

Qué hay que hacer. En el caso de una persona que cae exhausta al primer bostezo, lo primero es comprobar la higiene del sueño. Pero también hay que estar atento a otros indicadores como la posible apnea del sueño, ya que este valor de dormir rápido o en cualquier situación es un indicio de la presencia de esta enfermedad que puede ser realmente grave y difícil de diagnosticar. Lo importante es que uno de los síntomas iniciales que conviene controlar en estos casos es este mal descanso.

Imágenes | shane

En | Pensábamos que el insomnio era simplemente no poder dormir. Ahora sabemos que existen cinco trastornos diferentes.

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