Manizales (Colombia), 10 de enero (EFE).– Mansos bueyes y toros de Ernesto Gutiérrez Arango y Juan Bernardo Caicedo destrozaron las posibilidades de la terna este viernes en el festival taurino de la feria de la ciudad colombiana de Manizales.
Así las cosas, el colombiano César Rincón, el francés Sebastián Castella y el español Juan Ortega se marcharon con las manos vacías.
De nada sirvió entonces la lección de técnica de Rincón en su primero, pues en apenas tres magistrales sets Gutiérrez Arango dejó prácticamente todo lo que aportaba en cuanto a destreza.
En la muleta la muestra no cambió mucho, aunque en ocasiones el maestro podía meterla en la canasta. Al final el toro volvió a su mansedumbre y la espada tampoco cumplió su propósito y sonaron tres avisos.
El aviso también sonó para Castella, que estuvo muy por encima del segundo de la noche, el novillo de hierro de Juan Bernardo Caicedo naufragó en su propia mansedumbre.
El francés no estaba contento con la espada, eso sí.
La tercera bula sin clases de Gutiérrez, con la que Ortega intentó en vano un camino distinto al de la insignificancia, tampoco valió la pena. Palmas.
Y el cuarto no fue la excepción en medio de sucesivos decepciones. Al principio el equipo de Gutiérrez mostró buenas condiciones y reemplazó a un manso de Caicedo, pero luego se vino abajo. Palmas a Rincón.
El quinto, de Gutiérrez, resultó ser el de mayor movilidad. Castella consiguió doblegar por momentos al monstruo dándole todas las ventajas, pero cuando la cosa parecía despegar, la bestia tuvo problemas en las patas delanteras y el torero tuvo que cortar en seco.
El sexto, un pequeño toro, no representó más que el triste final de una celebración marcada por la mansedumbre.
Información del festival
Novillos de Ernesto Gutiérrez Arango y Juan Bernardo Caicedo. Tam en general.
César Rincón. Aplaude después de tres advertencias y manos.
Sebastián Castella. Silencio tras advertencia y aplausos.
Juan Ortega. Palmas y palmas. EFE
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