El expresidente Zapatero, hoy lobbista provenezolano o, dicho de otro modo, actriz a sueldo, Maduro, amigo de Peter y de todos los progresistas de izquierda en Occidente, ha multiplicado por 115 su patrimonio inmobiliario desde que abandonó la Moncloa. Cuando sea mayor, quiero ser una vedette del narcoestado. Lo digo desde aquí, por si alguien me lee y quiere contactar conmigo.
Alquilo hermanoComo dicen mis hijos, trabajando para quienes gestionan el flujo de cientos de millones que se desplazan de Venezuela a Colombia, de Colombia al Caribe, del Caribe a Centroamérica, de allí a México, de México a Estados Unidos… Pero de Venezuela a España, pasando también por Marruecos, de Marruecos a…, no sólo pagas tu situación económica por limpieza de múltiples descendientes, amigos y algunos conocidos.
Conocimos a los hijos de Zapatero en 2009 y nos asustamos con el espantapájaros gótico de la foto; dos hijas regordetas y pálidas, lápiz de ojos carbón, uñas del color de los insectos y vestidos largos y oscuros como el hábito de una bruja en una noche de invierno alemana. Hace poco supimos que las chicas ya son señoras gorditas, propietarias de empresas e inmobiliarias, ciertamente socialistas como su padre, gracias a lo cual no forman parte de esa juventud española sin poder para pagar un piso. No seré yo quien critique a tu padre por ayudarte a dar tus primeros pasos, pero sí critico el origen de esa ayuda. Ahora que lo pienso, tal vez no quiero trabajar para esa red de narcos, no me llamen, prefiero seguir siendo un pobre distribuidor mortal y dejar que mis hijos se encarguen y los ayuden en lo que pueda.
Pero este hombre de cejas arqueadas, como el señor Beana, es un tonto del progresismo internacional. El dictador sanguinario que se robó las elecciones y secuestró a un país entero, Venezuela, que pasó de ser la potencia de América Latina a estar en el fondo del mundo desde que pasó del capitalismo al comunismo de Chávez, y ahora la narcodictadura de Maduro y Zapatero son sus relaciones públicas internacionales. No veo la hora de que hable el “pollo Carvajal” y retire la manta y el hombre de la ceja caiga con él. Sí, no me gusta y no es porque sea una estrella, es porque es malvado. Porque «se recomienda que haya tensión», por ese revisionismo histórico de la guerra civil y porque blanquea el terrorismo que hoy se sienta en el Congreso de los Diputados y aún no ha pedido perdón. Por ese polvo… este lodo.
El mismo Zapatero, el expresidente español, que sentó las bases para que el tiempo actual en España resuene de vez en cuando en ese discurso de unidad, memoria y concordia, tan trillado y falso como el que invocan los sanchistas y acólitos del régimen como si los años de transición, los gobiernos de González y Aznar, fueran tiempos siniestros y oscuros. Los hechos se produjeron por la existencia de los terroristas ETA y Grapo. Hoy desapareció como tal, pero se insertó en los grupos parlamentarios, y está oscuro.
Todo lo que vivimos hoy con Sánchez; concesiones a los separatistas, a los herederos de ETA como gente de paz, la persecución de jueces, la señalamientos a periodistas ajenos… toda esta degradación institucional apunta a un único objetivo, la anulación de la España constitucional que se creó tras el proceso del perdón y el olvido; transición y convertirlo en un estado federal comunista y republicano, donde la élite -esos políticos corruptos- vivan como reyes y el resto de nosotros paguemos por el partido.
El actual socialismo español, el de Zapater, responde a ese malvado proyecto, y el error de Pedro, su sucesor, fue enriquecer prematuramente a su pueblo. Los dominaron y fueron atrapados con más manos en el trasero, es decir, entre la multitud.
Y para dejar de pensarlo, pusieron cortinas de humo ridículas, como Charos, o como decían que la izquierda abertzale era pacifista (como dijo este fin de semana en TVE una estrella progresista indocumentada) o como miedo a los fascistas… así que olvidémonos: un Peugeot con cuatro amigos recorrió la península para las primarias socialistas. Uno de ellos ya estaba en prisión, y dos acababan de entrar en el módulo silencioso de Soto del Real… Tic-tac, sólo faltaba uno para entrar.
Almudena González