Jorge Gil y Jaime Ortega
Bogotá, 28 de marzo (EFE).– El candidato presidencial colombiano Abelardo de la Espriella, del movimiento ultraderechista Defensores de la Patria, afirma en una entrevista con Efe que si gana las elecciones propondrá un modelo de gobierno diferente porque está intentando «cambiar la política para siempre».
«Lo que defiendo es la coherencia extrema, los principios y los valores, por eso propongo otro modelo de política. No vine a hacer política ordinaria, vine a cambiar la política para siempre», afirma De la Espriella, que en esta campaña se apoda El Tigre, dispuesto a dar la huelga.
El candidato, conocido penalista, dice que representa en las elecciones del 31 de mayo a «los nunca», es decir «a los que nunca hemos vivido del Estado, a los que nunca hemos dejado de pagar impuestos, a los que nunca nos quejamos y salimos a trabajar».
«Movimiento popular»
De la Espriella, que ocupa el segundo lugar en la mayoría de las encuestas de opinión detrás del senador izquierdista Iván Cepeda, se considera el líder de un «movimiento popular» que «no está financiado por grandes grupos económicos y de poder».
Por ello, no contempla alianzas con partidos políticos tradicionales, más allá de la que ya estableció con el ultraderechista Movimiento de Salvación, fundado por el asesinado líder conservador Álvaro Gómez Hurtado, quien apoyó su candidatura presidencial.
«Las reformas trascendentales más importantes que requiere el país deben ser apoyadas por tres poderes públicos -ejecutivo, legislativo y judicial-, basados en acuerdos sobre principios y valores básicos, nunca sobre política, contratos y cargos públicos», afirma.
En su opinión, «hay cosas que son decisivas para el Estado» y por eso, «hay que hacer lo que les corresponde para ser responsables con sus electores, para rendir cuentas ante la sociedad».
«Lo que no voy a hacer es llevar la bandera del partido cuando esto es un movimiento popular (…) que tocó el corazón de la gente, y lo que quiero es acercarme al gobierno como independiente para ser un presidente independiente que haga lo que sea necesario, porque no podemos cambiar las cosas con los mismos de siempre», continúa.
Diferencias en el uribismo
Aunque se considera «muy cercano» al expresidente Álvaro Uribe (2002-2010), De la Espriella se distancia del uribismo y de su candidata, la senadora Paloma Valencia, porque considera que el Centro Democrático, partido fundado por el expresidente, sigue una «política tradicional» al tiempo que propone una «nueva fórmula para el país».
«Depende del pueblo. En el libre mercado de la democracia, cualquiera puede postularse si cumple los requisitos y deja que el pueblo soberano elija según su mejor conocimiento y comprensión», añade, en referencia a que, según las encuestas, compite con Valencia por los votos de la derecha.
De la Espriella revela que si bien existen posiciones comunes con el candidato uribista, son posturas «que ella no defiende con la determinación» que él lo hace.
«Son dos visiones diferentes del país porque ella viene de una familia política tradicional; su abuelo (Guillermo León Valencia) fue presidente de la república» de 1962 a 1966, señala.
Por otro lado, asegura que «es una renovación de la política» con principios «que identifican el alma de Colombia, con gente técnica, de mérito y en una comunidad muy cercana con el pueblo colombiano», precisa.
Principios y valores
De la Espriella, que suele presentarse con un saludo militar de la mano derecha en la sien y al grito de «¡Firma la patria!», confía en que los colombianos estén dispuestos a votar por él porque «sólo un candidato económicamente independiente, políticamente, puede hacer las transformaciones» que requiere el país.
«No defiendo una ideología (…) Defiendo la familia como núcleo fundamental de la sociedad, la fe en Dios, la mano de hierro de los delincuentes y la protección y seguro para el ciudadano trabajador», afirma el candidato.
También justifica el papel de los militares y defiende un «Estado más pequeño, (con) menos impuestos», que funcione «activando los principales motores de la economía».
«Defiendo firmemente la lucha contra la corrupción y, por supuesto, creo firmemente que debemos restaurar nuestro sistema de salud, que ha sido destruido por este gobierno. Además, creo que debemos luchar duramente contra el hambre y la pobreza», concluye. EFE