Manizales, 8 de enero de 2026. La Reina Internacional del Café vivió uno de sus momentos más decisivos este miércoles 7 de enero con el desfile en traje de baño, realizado en el Hotel Termales El Abierto, escenario que reunió a las 24 candidatas en un día clave para medir su desempeño general dentro de la competencia.
Además del impacto visual, esta presentación permitió evaluar aspectos esenciales como la postura, la seguridad, el manejo corporal y la proyección escénica, elementos que empiezan a marcar la diferencia en el tramo final tras la coronación. La pasarela, exigente por su superficie, puso a prueba el equilibrio y preparación de las candidatas y se convirtió en un filtro natural para el grupo.
Tras el desfile, varios candidatos lograron posicionarse con mayor firmeza. Brasil, México y Venezuela se destacaron por una sólida pasarela, una actitud segura y una imagen bien elaborada que reflejó preparación física y dominio del escenario. Ecuador también ha mostrado una evolución favorable, ganando atención por su carisma y desempeño consistente.
Por el contrario, Polonia no logró capitalizar esta salida, como lo demuestran los problemas con los viajes y la menor conexión con el público, que afectaron su desempeño general en esta fase.
Una de las presentaciones más sonadas fue la de El Salvador, quien destacó por la armonía de su andar, naturalidad frente a los jueces y una adecuada elección de calzado, factor que resultó decisivo en una pasarela que complicó a varios participantes.
La respuesta del público también comenzó a moldear las tendencias. Durante los eventos oficiales y actividades paralelas, el apoyo se concentra especialmente en Brasil, Venezuela, República Dominicana, México y Bolivia, nombres que hoy ocupan un lugar destacado en las discusiones previas a la elección del equipo definitivo.
Los candidatos desfilaron con trajes de una y dos piezas y fueron evaluados por un jurado compuesto por profesionales de la comunicación, la televisión y el análisis de la opinión pública, que observaron tanto la presencia escénica como la proyección internacional de cada representante.
Superada esta etapa, la competencia avanza hacia el Desfile de las Naciones, evento en el que los candidatos deberán demostrar elegancia, identidad y capacidad comunicativa, factores que serán decisivos para definir al nuevo soberano cafetalero.