tenista español Carlos Alcaraz Este sábado, en las semifinales del Masters 1.000 de Montecarlo, que se juega sobre arcilla, derrotó al monegasco Valentin Vacherot por 6-4 y 6-4, y peleará por el título este domingo ante el italiano Jannik Sinner, verdugo del alemán Alexander Zverev por 6-1 y 6-4 en la segunda ‘semi’.
De hecho, Sinner y Zverev abrieron fuego contra el Monte-Carlo Country Club. Y poco se habló en el primer set, ya que el italiano rompió los dos primeros servicios de su oponente nada más comenzar el partido y simplemente consolidó ambos quiebres. Además, Zverev concedió otro quiebre en blanco en el séptimo juego y comenzó el segundo set en retirada.
Eso sí, el alemán mejoró su saque y, de hecho, ninguno de los dos tenistas concedió un punto de break hasta el décimo juego; allá Pecador Fue letal en el primero, tomando una ventaja de 15-40 para asegurar la victoria en menos de una hora y media y hacerse con otra final de Masters 1000.
Su rival será Alcaraz casi tan duro como el jugador de San Cándido. En su ‘mitad’, el murciano aguantó a Vacherot en un comienzo ajustado y ya olió la sangre en el tercer juego: ‘break’ a la primera oportunidad y enseguida se consolidó la ventaja. Bajo la atenta mirada de Alberto II de Mónaco y de varios pilotos de Fórmula 1 en las gradas, Alcaraz creció.
El de El Palmar encadenó tres saques vacíos y cerró el primer set a su favor en 36 minutos. Ritmo constante, profundidad en los drives, juego fluido y algunas marcas reconocibles; Con ello, Alcaraz ajustó sus planes, por lo que rompió temprano el saque de Monegas (2-1).
Pero de repente Vacherot se despertó. Durante el cuarto juego, su intensidad aumentó y Alcaraz falló un centro de derecha para tomar una ventaja de 15-40, seguido de una doble falta para capitalizar un quiebre inesperado. Con el apoyo del público local, Monegas se adelantó en el marcador por primera vez en todo el partido (2-3) y sacó sus tiros más largos.
Luego Palmareño corrigió los desequilibrios y empató el marcador en 3-3 y 4-4, con dos turnos de servicio y en ese octavo game soltó la presión con un grito tras la victoria. Durante el noveno, Vacherot todavía estaba en estado de gracia, como lo demuestra una volea brillante, poco ortodoxa y giratoria, que le dio una ventaja de 40-15.
Después de que Alcaraz solicitara la revisión arbitral de aquel partido por si había alguna irregularidad, su rival perdió la concentración hasta cometer una doble falta, luego lanzó un golpe de derecha, luego se subió mal a la red que salvó Alcaraz gracias a un duro revés y acabó atrapado en la pista trasera por un disparo murciano.
Después de que el descanso terminara en 5-4, sirvió para finalmente igualar el marcador. Y aunque en un momento el marcador estaba 30-30, Palmin no se preocupó, porque sacó bien hasta el segundo set, y así victoriasegún una hora y 25 minutos de luto.