
El folklore colombiano está de luto. Este sábado falleció el maestro Pedro ‘Ramayá’ Beltrán a los 96 años. una de las figuras más influyentes de la música tradicional caribeña. Su muerte se produjo en la mañana, tras varios días hospitalizado. en una clínica de Barranquilla por complicaciones respiratorias.
Familiares confirmaron que el artista permaneció internado alrededor de una semana luego de presentar síntomas de tos, lo que derivó en un cuadro más complejo asociado a la presencia de líquido en los pulmones. Su partida marca el cierre de una carrera excepcional que dejó su huella en la historia cultural del país.
Nacido en la localidad de Patico, en el municipio de Talaigua Nuevo (Bolívar), Beltrán se consolidó como uno de los máximos exponentes de la flauta de millo, instrumento emblemático de la cumbia. Su talento también se extendió a la gaita, con la que enriqueció una propuesta sonora que trascendió generaciones.
LEER TAMBIÉN
Un legado musical que marcó la identidad del Caribe
A lo largo de su carrera, el maestro ‘Ramayá’ construyó una obra prolífica que supera las 300 composiciones, muchos de ellos se convierten en clásicos del repertorio folclórico colombiano. Temas como La rebuscona, El mico ojón y La estera siguen siendo referentes obligados en fiestas populares, festivales y ambientes culturales.
Su música no sólo acompañó las celebraciones, sino ayudó a consolidar la identidad sonora del Caribe colombiano. El Carnaval de Barranquilla, una de las fiestas más importantes del país, encontró en su obra una auténtica expresión de tradición, alegría y resistencia cultural.
Ese enlace fue reconocido en 2002, cuando fue designado Rey Momo, una distinción que enaltece a quienes han dedicado su vida a preservar las raíces del festival. Desde entonces, su nombre quedó inscrito entre los grandes guardianes del patrimonio cultural.
En la vida también recibió homenajes en etapas claves del Carnaval, como el Festival de Orquestas y la Noche de Guacherna, donde su legado fue celebrado por las nuevas generaciones de artistas y el público.
El origen de ‘Ramayá’: una canción que lo inmortalizó
A los 96 años falleció el ‘Rey del Millo’, ícono del Carnaval y símbolo del folklore colombiano. Foto:Cortesía
El apodo que acompañó a Pedro Beltrán durante décadas no surgió de una tradición familiar ni de una estrategia artística. ‘Ramayá’ nació de la fuerza de una canción que transformó su carrera y lo proyectó masivamente en el Caribe colombiano.
En En 1975, el grupo que dirigía, La Cumbia Moderna de Soledad, grabó una versión del tema Ramaya, interpretada originalmente por el músico mozambiqueño Afric Simone. La adaptación, llevada al ritmo de la cumbia, rápidamente se convirtió en un fenómeno en emisoras y cabinas de radio.
El impacto fue inmediato. El público empezó a asociar al flautista con aquel éxito, y los presentadores empezaron a anunciarlo como “Pedro Ramayá y su Cumbia Moderna”. Con el tiempo, el nombre se consolidó como su identidad artística definitiva.
El propio docente reconoció en distintas entrevistas que El apodo “pegado” sin posibilidad de deshacerse de él, convirtiéndose en un símbolo de su trayectoria y una huella imborrable dentro del folklore colombiano.
Reconocimientos y aporte cultural
Más de 300 composiciones consolidan a ‘Ramayá’ como un referente de la cumbia en Colombia. Foto:Cortesía
Más allá de su popularidad, Pedro ‘Ramayá’ Beltrán fue reconocido como un embajador de la cultura colombiana. Su música traspasó fronteras y sirvió de puente entre las tradiciones locales y los sonidos globales. especialmente al integrar influencias africanas a la cumbia.
En 2023, el Ministerio de Cultura le otorgó el premio Vida y Obra, uno de los reconocimientos más importantes a la trayectoria artística del país. En ese momento, el maestro expresó su agradecimiento y reafirmó su compromiso con la música tradicional.
LEER TAMBIÉN
“Que siga sonando la cumbia” dijo entonces, dejando clara su convicción de que el folklore es un patrimonio vivo que debe mantenerse vigente en el tiempo.
Su influencia también se refleja en las nuevas generaciones de músicos. que han encontrado en su obra una fuente de inspiración para reinterpretar la tradición sin perder su esencia.
La despedida de un guardián del Carnaval
El flautista que llevó el millo a lo más alto hoy es despedido por el Caribe con honores. Foto:Cortesía
La noticia de su muerte generó múltiples reacciones en el ámbito cultural. De la organización de Carnaval de Barranquilla destacó su papel como custodio de las raíces musicales y una figura fundamental en la construcción de la identidad del partido.
Los líderes del sector coincidieron en que Su legado trasciende la música, al representar una forma de entender el Caribe desde la tradición, la alegría y la memoria colectiva.
Hoy, Su ausencia deja un profundo vacío en el panorama cultural, pero también reafirma la vigencia de una obra que seguirá sonando en cada carnaval, en cada calle y en cada celebración popular.
Pedro ‘Ramayá’ Beltrán no sólo era músico: era historia viva del Caribe colombiano.
Este vídeo te puede interesar: